miércoles, 24 de julio de 2013

¿Por qué el alboroto sobre el Libro Las Cincuenta Sombras de Grey?




La novela erótica Las Cincuenta Sombras de Grey de la autora Británica E L James, ha causado un gran revuelo y es considerada, en el Reino Unido como la novela de habla inglesa más vendida de todos los tiempos. Con cifras estimadas al día de hoy, en 70 millones de copias vendidas alrededor del mundo; doce de estos en Gran Bretaña y treinta y cinco en Estados Unidos, tanto en formatos impresos como en digitales (e-book).

La trama gira en torno a la relación de una estudiante universitaria de Literatura, Anastasia Steele, y el joven empresario, Christian Grey.  La trilogía se ha hecho famosa por la narración de sus diversos encuentros sexuales, durante los cuales exploran el lado oscuro del romance, a través de la sumisión, el sadomasoquismo y la dominación.

Los críticos literarios han sido muy severos con el libro, argumentando su ”pobreza literaria”.  Yo no soy crítica, ni pretendo serlo, sin embargo quisiera abordar la polémica desatada,  a través de un análisis sociológico.

Primero, debemos considerar que el valor de cualquier artículo o servicio, lo fija el consumidor en base a la oferta y la demanda.   El estándar literario podrá decir que el libro carece de valor, pero hay 70 millones de personas alrededor del mundo que dicen lo contrario y lo han vuelto un “best seller”. Vivimos en Democracia, pero nos manda la tiranía de las mayorías, nos guste o no.  Tampoco estoy de acuerdo con los resultados electorales, pero igual tengo que aguantarlos.  En lugar de criticar, deberían evaluar qué está sucediendo con esas maravillosas obras, de prosa perfecta, que muy pocos están interesados en leer.  

Segundo, el hecho de que los lectores están escandalizados por la carga de erotismo de cada encuentro sexual,  y a su vez, experimenten anhelos de vivir experiencias que antes les eran totalmente desconocidas, dice mucho de nuestra sociedad moderna.  Creemos vivir en una sociedad liberada sexualmente, pero este fenómeno nos deja claro que una gran mayoría no pasa del sexo misionero, procreativo y falto de imaginación.  Una persona que se conoce a sí misma y ha alcanzado su plenitud sexual, no debería ofenderse por un libro así.  Para mi sorpresa, muchas son las mujeres que han descubierto a través de esta lectura, un mundo paralelo de posibilidades, antes impensables.

Tercero, este libro es un revés para el feminismo moderno.  El personaje principal, Christian Grey, es un empresario exitoso, millonario, guapo, machista, dominante y controlador.  Representa todo aquello por lo que las feministas modernas se rasgan las vestiduras y lo consideran abominable. Sería bueno despertar de los sueños y reconocer que el Feminismo bien entendido, surgió de una lucha en sociedades donde las mujeres sólo tenían obligaciones y no gozaban de derechos primordiales (derecho a la educación, al trabajo, al voto, e inclusive el derecho a no usar corsé); y que se convirtió en una corriente dañina, en donde la mujer se masculinizó y el hombre perdió su hombría. Sin embargo, hay millones de mujeres suspirando por un “macho exitoso” como Grey.   Algunas feministas argumentan que gracias a ellas,  las mujeres se sienten en libertad de buscar este tipo de “pornografía femenina”, un hecho sin fundamento.

La guionista británica, Kelly Marcel, quien ha sido seleccionada por Universal Pictures y Focus Features para escribir el guión que llevará esta trilogía a la pantalla grande, describe a Grey como “un héroe romántico, chapado a la antigua”.  Como bien dicen los antropólogos, somos animales, en donde la dominancia la tiene el macho alfa, el más fuerte de la manada; el que tiene más éxito, poder y dinero.  

Sólo el tiempo y la historia le darán el valor real a este libro, y si llegará a ser considerado un clásico de la literatura.  Sin embargo, no hay duda que nos hace reflexionar sobre nuestra sociedad contemporánea y moderna, nuestros estándares y los valores que supuestamente nos rigen...versus la realidad.


Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Intuición, Tercera Edición. Pueden ver el artículo original acá.


jueves, 4 de julio de 2013

Malas Excusas



Me parece que no hay nadie a quien le agradan las personas que se la pasan dando excusas, sin embargo, la mayoría de nosotros lo hemos hecho, en mayor o menor grado.
Creo que las excusas son una forma de proteger a nuestro subconsciente; es más fácil culpar a alguien o a algo, que reconocer nuestros errores y aceptar la responsabilidad sobre ellos.
Las peores excusas y las que más nos dañan, son aquellas que adoptamos para evitar tomar las riendas de nuestra vida.  
Les presento para su consideración y análisis, las ocho excusas que escucho con más frecuencia:
8- No me rasuro las piernas porque estoy sola, no tengo novio, marido, amante etc.
Háyase visto cosa más absurda, y es una de las  preferidas de la  gran mayoría de solteras. Déjenme decirles que tener las piernas llenas de vellos y parecer un Neardental,  no les va a solucionar el problema y mucho menos les ayudará a conseguir novio o esposo.
Yo me rasuro porque me gusta sentirme limpia, libre de vellos. Que absurdo rasurarme sólo cuando tengo una cita o cuando tengo novio. Hay que rasurarse para sentirse femenina, aunque nadie pueda vernos. Si voy a esperar tener a quién mostrarle mis piernas rasuradas, significa que lo hago por alguien más y eso es un grave error.  Si les da pereza rasurarse o depilarse, existe la depilación láser, cada día más económica, y con excelentes resultados.
7- No uso ropa interior sexi porque estoy sola, no tengo novio, marido, amante, amigo con derechos, etc.
Muy similar al caso anterior, si no me siento sexy y femenina conmigo misma, cómo me voy a sentir bien con un hombre?  Usar ropa sexy, es parte de nuestro encanto, yo la uso y es mi secreto con el mundo, ¡nadie la puede ver sólo yo! Y no me vengan con la excusa de que es incómoda, por qué no es cierto, quizás ciertos tipos de Lingerie sí, pero no son de los que se usan como ropa interior de diario.  Cada día hay más estilos y texturas, tan cómodos como sexys.  Los hipsters o cacheteros son para mí los mejores. Muchas piensan erróneamente que los calzones, blumers o panties de la abuela son más cómodos, no es cierto! Primero, se marcan en los pantalones ajustados y  deforman las nalgas; si tienes caderas grandes o estás pasada de peso, sólo lo harán más evidente.  Segundo, como la mayoría los usa de algodón, van aumentando de talla con cada lavada y al final, son más incómodos que una tanga en una talla menor (bien saben a lo que me refiero).  Entre un 85 a 90% de las mujeres usa una talla incorrecta de brasier. ¿Cómo te vas a ver sexy si el brasier te deforma los senos? Las pruebas las hacen gratis en las principales cadenas de lencería. Por las variaciones de peso y edad es algo que debería hacerse al menos cada dos años.  
6- Estoy muy gorda o gordo y tengo que hacer ejercicio y dieta.  
Honestamente no se por qué se repiten tanto; ¿que quieren que les diga? ¡no es para tanto! No, no lo esperen de mí.  Mi respuesta es: si vas a estar pasado de peso y no harás nada para cambiarlo, acéptalo y cállate.  Valórate y ámate como eres, y si hay algo con lo que no estés satisfecho, acciona para cambiarlo.  
No esperen mi empatía, no la tengo, estoy cansada de la gente que se la pasa quejando y no hace nada por cambiar.  Yo amo Queen Latifah y esa mujer sabe lucir sus curvas y sus libritas de más, y como ella hay muchas rellenitas encantadoras, felices con sus vidas.
Después de pasar 39 años de mi vida siendo la flaca que todos envidiarán porque podía comer de todo sin subir de peso y bajaba de peso con un  simple resfrío, llegaron mis 40 años con un año más de vida,  y ¡15 libras de más! Si no fuera por ese bendito 2% de lycra / spandex de los pantalones, hubiera tenido que cambiar todo mi guardarropa. Luego de probar dietas infructuosas, me reconocí incapacitada para hacer dietas.  Amo comer. Gracias a mi maravillosa genética (gracias mamá y papá) nunca tuve necesidad de hacerlas. Ahora con 15 libras más, decidí que me veo bien y le hago honor a mi origen Latino luciendo algunas curvas.   Descubrí que  sin tener que hacer dieta, sólo haciendo un poco de ejercicio, puedo lucir una figura atractiva y hacerle honor a mis 41 años.  Me reconozco ser una floja y siempre tengo excusas para no ir al gimnasio, pero trato de enfocarme en que hacer ejercicio no sólo ayuda a al cuerpo, sino que oxigena el cerebro (Brain Rules por John Medina). Y créanme, yo cuido mi cuerpo por vanidosa, pero mi cerebro es mi mayor orgullo y a ese, lo cuido más.
5- Mi novio, novia, marido, esposa etc., no me ama, no me respeta, es un bueno para nada, me es infiel, etc.
Aquí hay dos opciones: dejan a la persona y reestructuran su vida, o se callan. Lo peor es que ya pasamos de los lamentos con amigos y familiares, a  estar publicando intimidades en Facebook. Si vas a ser una mosca nadando entre la m***da, tienes dos opciones o te cambias a la miel, o nada entre la m***da, pero acepta tu decisión y sé feliz.  Ya dejemos de ser víctimas, el poder del cambio es personal, pero si no lo hacemos, nunca seremos felices.   
A la gente le gusta ser escuchada (¿a quién no?), pero ya dejemos de hablar sólo para inspirar lástima...Es un morbo del ser humano, consuelo para bobos. "Yo estaré mal pero ellos están peor" ¡Vaya consuelo!. Si no vas a hacer nada por cambiar lo que te hace infeliz, acéptalo y deja de estar repitiendo las mismas quejas.
4- Voy a remodelar mi casa, hacerme un cambio de imagen, de peinado, color de cabello, etc.  
¿Cuando? No necesitas dejarme saber que lo harás, para que luego pasen años y sigas diciendo lo mismo. ¿No te das cuenta que pierdes credibilidad? Hazlo ya y sorpréndeme, no necesito preaviso.  Si aún no lo has decidido, hablemos de cosas más productivas, ¿no? Solemos vivir haciendo planes para el futuro y no vivimos el presente.  Con pequeños cambios hoy, ya estamos cambiando el mañana.   Todo cambio genera bienestar.  Para remodelar la casa, sólo necesitas cambiar los muebles de lugar.  
Vivimos hoy, no sabemos si mañana estaremos, así que es ahora.  El pasado ya pasó y el futuro es incierto, pero comienza HOY.  Les recomiendo leer el libro "The Power of Now" de Eckhart Tolle
3- Voy a viajar por el mundo cuando me retire.
¿En serio? Claro, para viajar se necesita dinero, sin embargo yo prefiero ahorrar ahora y viajar en este momento que no necesito ayuda de bastón. ¿Quien me garantiza que cuando me retire tendré dinero? Uno de los lugares que más me gusta es Tailandia. El vuelo directo desde Los Angeles es de 17 horas. ¡17 horas y sin artritis!, durante el viaje casi me da claustrofobia. ¿Y subir al Cusco para luego tomar el tren a Machu Picchu? ¿La selva de Tikal? ¿Las Pirámides de Egipto?, En estos días hasta subir al Empire State Building o la Torre Eiffel significa puestos de seguridad y largas filas; y no hablemos de los aeropuertos que se han vuelto una pesadilla. Nuevamente, ahorremos hoy para poder viajar, gastamos dinero en tonterías, se puede ahorrar si nos lo proponemos. Aprovechemos hoy que estamos vivos y gozamos de salud y juventud. No digo que no viajemos en la vejez, pero creo que las aventuras se disfrutarán más hoy.  
2- No tuve tiempo de responder a tu correo, mensaje de texto, o llamada Telefónica.
La gente más ocupada que conozco siempre tiene tiempo para responder, porque administran muy bien su tiempo, por eso mismo pueden hacer tantas cosas.  
Yo entre tanto correo y mensaje que recibo, honestamente hay veces que pienso que respondí, porque los leo y respondo mentalmente, pero olvido hacerlo de forma real.  Si le doy interés verdadero, les daría seguimiento y no lo olvidaría.   Siendo realmente honestos, peco muchas veces de no responder cuando no se qué decir.  Así que no es falta de tiempo, es falta de interés. Con los teléfonos inteligentes no tenemos excusa, estamos conectados todo el tiempo.
1- No fue mi intención.  
Para mí esta es la peor y la más detestable. ¿Saben qué?, sus intenciones las juzga Dios o su conciencia. Son sus acciones las me han jodido la vida. Lo peor de esta gente es la que de ahí se hacen las víctimas porque les estás juzgando sus intenciones. ¡No! Son sus acciones las que juzgo y sus intenciones me tienen sin cuidado.   Como dicen, “el camino al infierno esta lleno de buenas intenciones”.
Algunos ejemplos:

  • Hombre o mujer infiel: Te juro que no fue mi intención lastimarte, ¿en serio?
  • Colega de trabajo chismoso y calumniador: no fue mi intención, de verdad pensé que no habías hecho nada, o  estabas atrasado y sólo quería ayudar. ¿Ayudar?, ¿en serio? Más detestables son los jefes que prestan oídos a estas cosas, igual pasa en los colegios, escuelas y universidades.  
  • La suegra o suegro metiche ... Aquí las historias son demasiadas para enumerar pero estoy segura de que sabrán de las "buenas intenciones" a las que me refiero.

No se cómo hacer para que me entiendan, las intenciones de sus actos no me importan (les comparto un secreto, ustedes no son tan importantes en mi vida como lo creen), son las acciones que generan consecuencias dañinas las que me molestan. Dejen  la excusa de "no fue mi intención" que para mí, es la más baja que puede existir y la que más frecuentemente escucho. Esta es una excusa de cobardes. Comencemos a tomar responsabilidad de nuestros actos y afrontar las consecuencias de ellos.
Estas son las excusas que yo escucho con más frecuencia y conste que no estoy libre de pecado; he utilizado algunas de ellas en alguna oportunidad.   Me encantaría escuchar las suyas. Siéntanse en libertad de dejar un comentario.