lunes, 20 de enero de 2014

La Mujer Invisible


Charles Dickens es uno de mis autores favoritos, no solo por su narrativa sino por la fuerza de sus mensajes morales. En una sociedad como la actual, es refrescante leer historias como Nicholas Nickleby, La Pequeña Dorrit, Historia de dos Ciudades, Un Cuento de Navidad, etc. Donde el honor, la moral y la familia, así como algunos temas de sensibilidad social, son el argumento central de sus obras. Dickens es el principal autor de la época Victoriana, y fue considerado una autoridad moral en su época.

No puedo expresarles con palabras mi sorpresa, cuando descubrí que Dickens dejó a su esposa luego de 22 años de matrimonio por una actriz británica 27 años menor que él, Ellen (Nelly) Ternan. Deshizo su hogar, y se llevó con él a sus hijos. Solo el mayor, Charley, se reveló ante esta situación.

La Mujer Invisible es el título del libro de la autora británica Claire Tomalin que será llevada a la pantalla grande por Ralph Fiennes, quien dirige y actúa en la cinta; y cuyo reparto incluye a Felicity Jones, Kristin Scott Thomas, Michelle Fairley y Tom Hollander. La película se estrenará en los próximos meses. En su libro, Tomalin Narra la historia del romance entre Charles Dickens y Nelly Ternan.
                                                     
Descubrir lo ocurrido con Dickens me hizo reflexionar mucho no solo porque él es uno de mis autores favoritos, sino porque una experiencia que he sufrido personalmente. Luego de una relación de 4 años, mi novio me dejó por una mujer 22 años menor que él.

¿Que hace que un hombre mayor se interese en una mujer menor? ¿Que hace que una mujer menor se interese en un hombre mayor?

La primera pregunta creo que es más sencilla de responder: juventud, jovialidad, belleza, inocencia, además de alimentar el orgullo y el ego del hombre. Sin embargo, no podemos descartar que exista la posibilidad de encontrar el amor verdadero, o alguien que comparta los mismos intereses, y la relación se base en admiración y apoyo mutuo; como considero que fue lo que ocurrió entre Dickens y Ternan.
En el caso de las mujeres, lo considero un poco más complejo. La sociedad de hoy en día juzga ese tipo de relaciones no olvidemos que en la antigüedad, la unión normal era entre un hombre maduro y una mujer muy joven – atribuyéndole una causa económica: “ella está con ese viejo porque tiene dinero”. Yo agregaría que además de éxito, poder y dinero, es también un tema de admiración. 

Definitivamente, un hombre que ya se ha realizado en su vida profesional o que se encuentra en la cúspide de su carrera, es mucho más interesante y atractivo, ya que demuestra más seguridad en sí mismo. No podemos negar tampoco nuestra naturaleza animal: sin lugar a dudas, el macho alfa es el líder de la manada. De igual forma, es probable encontrar el amor, independientemente de la diferencia de edad.

Entre los académicos o las personas más intelectuales, este tipo de relación es mucho más común y mucho más aceptada socialmente, ya que no hay nada tan atractivo (al menos para mi) como la conexión intelectual con alguien, sin descartar la atracción física y la química. Y considero que estas constituyen un tipo de relación muy sólida, pero son las menos frecuentes.

Las relaciones en las que existe una diferencia grande de edad, por lo general, suelen ser poco duraderas. La diferencia de edad es un reto muy grande, si bien al inicio puede haber mucho interés y ser una relación muy pasional, con el paso de los años, suelen ser muy difíciles de sostener. La cúspide sexual de una mujer se da alrededor de los 40 años edad, y si el hombre es 15 o más años mayor, el hombre ya se encontrará en su declive. Esto no significa que no puedan tener una vida sexual plena; sin embargo, para muchas mujeres puede llegar a ser un problema. Afecta también la vida social: a medida que pasan los años, perdemos el interés en ciertas actividades sociales y esperamos una vida más hogareña y tranquila, y si la mujer es mucho menor, esto puede ser un factor de aburrimiento, monotonía, desmotivación y pérdida de interés.

En el Caso de Dickens y Ternan, luego de leer el fascinante libro de la señora Tomalin, me atrevería a decir que fue una relación basada en intereses mutuos. Compartieron una conexión intelectual muy profunda y un amor muy intenso. Ella era una actriz, y no olvidemos que aunque las actrices no eran bien vistas por la sociedad, gozaban de ciertas libertades que las mujeres de la época Victoriana no tenían; algunos consideran que esas libertades equivaldrían a las de una mujer de finales del siglo XX. Es sabido que Catherine, esposa de Dickens, no compartía los intereses de su esposo. Mientras que Ternan era conocida por sus intereses intelectuales y políticos.

Estoy ansiosa por ver como Ralph Fiennes personifica a Dickens en esta película, y como logra transmitirnos la esencia de este romance desde su rol de director. Vale la pena mencionar que la ex esposa de Fiennes, Francesca Annis, es 17 años mayor que él. ¿Que llevaría a Fiennes a interesarse en esta trama? Mi teoría es que Fiennes, quien reconoce no haber leído mucho a Dickens antes de realizar el film, se “enamoró” de esta historia de amor y quiso llevarla a la pantalla grande.

Luego de la muerte de Dickens, Nelly Ternan se casó con un hombre 12 años menor que ella. ¿Interesante, no creen?

                                          

Este artículo fue originalmente publicado en el PanAm Post, puede ver el artículo original aquí

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