miércoles, 12 de noviembre de 2014

Dogmatismo, el mal de los necios


Dogmatismo es aquello que no admite cuestionamiento.  Según el diccionario de la Real Academia Española (DRAE),  es la “presunción de quienes quieren que su doctrina o sus aseveraciones sean tenidas como verdades inconcusas (sin duda o contradicción)”.
Es común hablar de un dogma religioso o de los dogmas de la ciencia, que son aquellos principios innegables sobre los cuales están basados.  Estoy segura que muchos de ustedes han escuchado la palabra “dogma de fe” (la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve).
Yo quiero hablar del dogmatismo político.  El dogmatismo político se ha vuelto el mal de nuestros días, y yo lo considero el mal de los necios. Gracias a estos dogmáticos nuestra sociedad se divide y cualquier argumento es automáticamente descalificado por los del “bando” contrario, sin ser analizado o discutido, tan solo porque lo dijo alguien que es de una ideología contraria a la mía.
Estamos perdiendo la facultad de debatir e intercambiar ideas con objetividad.  El debate ha decaído tanto que nos centramos en hacer acusaciones sobre cosas de forma y no de fondo. Caemos en una batalla de desprestigio. En vez de refutar con argumentos lógicos, datos puntuales y sentido común, utilizamos la descalificación personal.
Esto no quiere decir que el carácter de una persona no sea importante. Si a un candidato político se le demuestra que es una persona deshonesta, comete plagios (ej. el candidato presidencial guatemalteco Manuel Baldizón, quién plagió un libro), o tiene vínculos con organizaciones criminales; por supuesto que esto debe de ser del conocimiento del electorado y debemos denunciarlo. Es parte de la participación ciudadana activa y no debemos silenciarnos. Si se comporta de esa forma en la vida privada, seguramente será peor al llegar al poder.
Sin embargo, no es a esto a lo que me refiero. Me refiero a esas descalificaciones personales que no aportan absolutamente nada al debate.
Para ejemplificarlo mejor, déjenme presentarles dos casos de actualidad.

Pablo Iglesias Turrión, profesor universitario, político español, eurodiputado (diputado del Parlamento Europeo) por el partido español, Podemos. El partido Podemos se encuentra en el primer lugar en la intención de voto de los españoles.
Pablo Iglesias tiene muchos detractores debido a su marcada ideología de izquierda y su admiración por Hugo Chávez, entre otros.
Es difícil encontrar ataques puntuales contra Iglesias, la mayoría se basan en presunciones de lo que le sucedería a los españoles si Iglesias llegara al poder.
Otros ataques son en contra de su aspecto personal (piercing y coleta) o por su carácter, “Es manipulador, demagogo hasta los extremos, egocéntrico y muy pretenciosamente perspicaz.” como lo hace el señor Jesús Kuicast en la entrada a su blog titulada “7 motivos por los que no votar a Pablo Iglesias, líder de “Podemos”.”
Sinceramente, a mi esto no me convence para que no vote por él. Es mas, la mayoría de lideres, y personas exitosas son egocéntricas, manipuladoras y perspicaces. Algunas personas podrían verlo como una cualidad, al menos yo así lo veo.
Es un simpatizante de Cuba y la Revolución Bolivariana. Bueno, eso demuestra que Iglesias no respeta los tres valores fundamentales de libertad, vida y propiedad y carece de sentido común.
Sin embargo el presidente de Uruguay, José Mujica, también es simpatizante de ellos y su gobierno ha sido caracterizado por su humildad personal, y ha hecho cosas admirables, como lo fue la legalización de la producción y venta de la Marihuana (aunque crea un monopolio estatal en la producción). La oposición uruguaya le critica su populismo y que no ha resuelto problemas de fondo; y por lo que he leído, tienen razón, pero tampoco ha sido un Chávez y ha respetado la vida, la propiedad y la libertad de sus ciudadanos.
Son pocos los que pueden articular correctamente el peligro que realmente significa Iglesias para España. Hay cosas en las que estoy de acuerdo con Iglesias como lo es su declaración sobre los militares: “he tomado conciencia de la importancia que tienen los militares, incluso para hablar de soberanía y para hablar de la defensa de los derechos sociales en un país”.
Por supuesto que estas declaraciones podemos tomarlas, en sentido literal o interpretarlas en el contexto de otras declaraciones de Iglesias. Si tomamos en cuenta de que admira a Cuba y a Venezuela, y tanto Chávez como los Castro se han perpetuado en el poder por el uso de la fuerza militar, podríamos ver una tendencia. Pero no deja de ser una especulación.
Donde no hay lugar a especulación y es donde debemos enfocarnos en la crítica contra Pablo Iglesias es cuando él mismo dice: “cualquier demócrata debería preguntarse si ¿no sería razonable que los presos de ETA y aquellos vinculados al independentismo vasco…? ¿no deberían ir saliendo de las cárceles?”  (0:21 segundos del video)**
La respuesta al señor Iglesias es un rotundo y absoluto ¡NO!
Estos son criminales y asesinos; que los españoles ya no le teman a ETA y los estén olvidando, no significa que la vida de las 829 personas que han sido asesinadas por ETA desde 1960, incluyendo a una bebe de 22 meses (quien fue su primera víctima), deban ser olvidados, y sus asesinos puestos en libertad.
Los independentistas tuvieron la opción de hacer las cosas bien y hacer una lucha política, pero ellos optaron por el régimen del terror y asesinaron sin piedad, y eso no debe de ser olvidado jamás, y por ende estos criminales deben de permanecer en la cárcel.
Iglesias también dirigió al grupo que censuró a Rosa Díez en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense. ¿Po qué censurar? ¿Por qué no instar a un debate e intercambio de ideas? Una persona que censura a sus oponentes, no es una persona que deba de llegar al poder.
Sus declaraciones a favor de ETA y la censura contra Rosa Díez son una clara evidencia de las tendencias del señor Iglesias, y espero que el electorado español no cometa un grave error votando por una persona que simpatiza con terroristas, asesinos, y desde ya, utiliza la censura como un arma.

Gloria Álvarez, politóloga guatemalteca, Directora de Proyectos del Movimiento Cívico Nacional y su comunicadora. Pronunció un discurso en el Primer Parlamento Iberoamericano de la Juventud en Zaragoza, el cual se ha viralizado en las redes sociales.
Gloria se ha visto atacada por diversos grupos, no por el fondo de su discurso, sino porque están en contra de ella. Las críticas más comunes han sido: “Es rubia, ella no representa a Guatemala”, “Pertenece a una de las 12 familias de la oligarquía”, “es blanca”, “es tonta”, “es arrogante”, “es bonita”, “sus seguidores son horny fans”, “su discurso es populista”.
¿Han visto ustedes ataques más absurdos? Gloria pertenece a una clase media, trabajadora, así como lo fueron Marx y Engels. ¿Vamos a desacreditar las palabras de Marx porque perteneció a una clase privilegiada y pudo gozar de educación superior? Engels era hijo de empresarios, ¿Va la izquierda a desacreditar a Engels porque nació y creció entre privilegios? ¿No es acaso racismo descalificar a Gloria porque es rubia?
Abraham Barrios, en su columna en el medio digital “El Salmón” dice: “No podemos ignorar los orígenes ideológicos de Gloria, formada en la UFM y rodeada de gente que dice ser libertaria pero es en la práctica ultraconservadora, anticomunista y antidemocrática, herederos de los privilegios otorgados por dictaduras proto fascistas que van hasta el tiempo de Justo Rufino Barrios”.
Barrios, a quien considero una persona bastante racional e inteligente, se dejó llevar en su crítica contra Gloria Álvarez, por su odio contra la Universidad Francisco Marroquín y sus fundadores. Comete el terrible error de la generalización y el dogmatismo.
El discurso de Gloria no fue bueno o malo porque ella se autodomina libertaria.  ¡El populismo no tiene ideología, es populismo!
El tema central del discurso es “Populismo versus República”. En el video, (minuto 1:00)*** Gloria dice: “ya el debate de izquierdas y derechas, de hecho es más utilizado por los populistas que por las personas que estamos tratando de rescatar las instituciones… El populismo de lo que primero que se encarga es de desmantelar las instituciones”.
El discurso ha recibido eco en toda Iberoamérica, porque nuestros países están siendo acechados por el populismo. Los venezolanos, argentinos, españoles, brasileños, uruguayos etc., sintieron que el discurso de Gloria iba dirigido a ellos.
Populista es aquel que ofrece milagros (llevar a la selección al mundial), lograr la paz mundial o acabar con la delincuencia. Regala láminas, bolsas de alimentos, fertilizantes., etc. Es aquel que utiliza la desesperación del pueblo para ofrecerle una solución rápida a sus problemas. Es aquel que invita no a la reconciliación, sino a la lucha de clases. Se vende como un salvador a cambio de los votos y el apoyo del pueblo, quienes desesperados por su situación lo aceptan como tal.
El discurso de Gloria es brillante, porque dice la verdad, no es populista es popular, hay una diferencia importante entre ser populista y ser popular.
La mejor crítica que leí sobre el discurso de Gloria la hace Martín Rodríguez en Nómada. Él no la desacredita ni a ella ni a sus seguidores. Martín demostró no ser dogmático. Martín invita a una consideración de ideas sin descalificar a Gloria.
Los invito a reflexionar, a no emitir generalizaciones y mucho menos a descalificar a las personas porque piensan diferente a nosotros. Si queremos ganar un debate de ideas y cambiar nuestra realidad, debemos de profundizar y analizar. Solo de esta forma lograremos dejar de lado el Dogmatismo e iniciar un verdadero debate de ideas.
 **  Pablo Iglesias “Los etarras deberían ir saliendo de la cárcel”


*** Discurso de Gloria Álvarez en el Primer Parlamento Iberoamericano de la Juventud


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Llegué temprano a la cena, algo poco usual para mí, prefiero llegar tarde y así tener una excusa para socializar con menos personas y q...