viernes, 27 de marzo de 2015

Doble moral


El martes por la noche encontré en Twitter un tuit de Guisela Roldán solicitando sangre tipo B Rh negativo.

La sangre B Rh negativo es muy difícil de conseguir (en la gran mayoría de países, el promedio de la población que la posee es de tan solo un 1.39 %). Sin embargo, fue la respuesta de un tuitero al mensaje de Guisela lo que me dejó sin palabras.


“Ese tiene $$$ que compre”, “porque? Cuanto necesitado en el iggs y sanjuán? Quien por ellos” “que se muera el 0te”¡Que se muera! Como puede ser posible que una persona le desee la muerte a otra solo por tener dinero. ¿Es tener dinero una pena capital?
El señor Dent es el hijo del fallecido Ulysses Dent. Ulysses Dent nació en Veracruz, México, estudió hasta 6to grado de primaria y se casó con Lilly Weissenberg. Trabajó duro y fundó su propia empresa de representaciones. Perteneció al CEES, es uno de los fundadores de la Universidad Francisco Marroquíny perteneció a su comité de fiduciarios. Fue además miembro de la Cámara de Comercio de Guatemala y de la Mont Pelerin Society. Tuvo 4 hijos y 13 nietos. Y es uno de sus hijos quien se encuentra enfermo y necesitado de una donación de sangre.
Me parece que el señor Dent llevó una vida ejemplar y es una persona que dejó un legado para su país.
No me extrañaría que este individuo se dejara llevar por el apellido “Dent” y por el nombre del Hospital para juzgar y desearle la muerte a alguien que no conoce y quien no le ha hecho ningún daño.
¿Sabe él quien es el señor Ulysses Dent? Yo se que el señor Dent es un ciudadano guatemalteco, que se encuentra enfermo, un ser humano que necesita ayuda.
Decidí investigar quien era este individuo. En su cuenta de Twitter dice que es “gay” (homosexual) y que vive en Chicago. Interesante, él pertenece al menos a dos minorías…
Cuando en la Alemania Nazi se llevaron a los judíos, muchas personas se pusieron contentas porque odiaban a los judíos (tanto como este individuo odia a las personas de dinero).
Sin embargo Hitler no solo asesinó judíos, las cifras estimadas son las siguientes:
  • 7 millones de Soviéticos no judíos fueron asesinados
  • 6 millones de Judíos fueron asesinados
  • 2.8 millones de prisioneros de Guerra Soviéticos fueron asesinados
  • 2.5 millones de Polacos no Judíos fueron asesinados
  • 1.5 millones de Polacos no Judíos fueron enviados a campos de concentración
  • 500,000 gitanos fueron asesinados
  • 400,000 personas fueron esterilizadas a la fuerza
  • 250,000 personas discapacitadas fueron asesinadas
  • 15,000 homosexuales fueron enviados a campos de concentración
  • 10,000 Testigos de Jehová fueron enviados a campos de concentración
Recordemos que quienes fueron enviados a campos de concentración, difícilmente sobrevivieron.
Viviendo en Chicago, seguramente no faltará el norteamericano que diga que este individuo no tiene derecho a gozar de seguro social o ningún privilegio por ser un inmigrante y no faltará el homofóbico que le desee la muerte por ser gay. Y si hubiese nacido en la Alemania Nazi hubiera sido enviado a un campo de concentración y posiblemente asesinado por homosexual.
Por supuesto que este individuo pelea por sus derechos como homosexual, vean esto

burlándote de un grupo social? Eso es ser marica, no gay como muchos de nosotros” . Ahora resulta que los grupos sociales (minorías) sí tienen derechos. Cuando a él le conviene claro esta. En este caso defendiendo los derechos de los homosexuales, molesto con otro usuario de Twitter.
Esto es a lo que yo le llamo doble moral.
La doble moral se da cuando un individuo le da un trato distinto a diferentes grupos de personas, de forma que injustamente permiten más libertad de conducta a unos que a otros, justificando sus acciones solo porque simpatiza con ellos. 
Bajo la perspectiva de este individuo, los ricos se pueden morir, pero hay que luchar por los derechos de los homosexuales. ¿Qué pasa con los homosexuales que son ricos?
Me pregunto que pasaría si alguien hace un comentario similar pero con relación a Rigoberta Menchú y que diga: “que se muera”. No faltarían quienes lo acusaran de xenófobo, racista, asesino, etc. ¿No es el mismo caso el del señor Dent? ¿Es el señor Dent menos ser humano que Rigoberta Menchú? Lo olvidaba, el señor Dent es “rico”, ¡un momento! La señora Menchú ganó un Premio Nobel que venía acompañado de una buena fortuna, por lo tanto la señora Menchú también es “rica”. ¿Se dan cuenta del enredo?
Siento informarles que todos pertenecemos a una minoría (por razón de raza, religión, color de la piel, predilección sexual etc.) y que tenemos que luchar por los derechos de las demás personas como si fueran los nuestros.
Guatemala no podrá salir adelante mientras los ciudadanos no comprendamos que tenemos que respetar la vida, la libertad y la propiedad. No podremos ser una verdadera nación mientras tengamos doble moral y “olvidemos” que los derechos de una persona son iguales a los de otra y que todos debemos ser defendidos y respetados de igual manera.


***No conozco ni tengo relación alguna con la familia Dent. Se quien fue Ulysses Dent porque estudié en la Universidad Francisco Marroquín y su nombre se encuentra en la lista de sus fundadores. 



sábado, 21 de marzo de 2015

¿Quién es el fanático?


Tus creencias no te hacen una mejor persona, son tus acciones las que lo hacen.
Hace unos días me encontraba en una reunión con un distinguido académico, una persona a quien yo considero poseedor de una mente brillante. Yo lo entrevistaba por motivos de trabajo y él me explicaba con claridad y paciencia, hasta que llegamos al tema de la moral.
Para mi la moral es un valor personal, que se tiene o no se tiene. Es un valor absoluto, una persona no puede ser “medio moral” o “moral a medias”.
Sigamos con la historia… De repente y en plena conversación me pregunta en un tono que me pareció un poco cínico: “¿Y en tu iglesia que dicen de la moral?” (cabe aclarar que este académico es ateo).
Debo de serles honesta, al principio no comprendí la pregunta ¿Mi iglesia? Pasamos de un tema abstracto a uno personal. Para añadir a mi confusión en realidad no sabía a que iglesia se refería. Como la conversación era bastante filosófica llegue a pensar que me preguntaba la iglesia bajo la cual crecí o sea la tradición judeocristiana. Así que le pregunte, “¿Mi iglesia?” y él muy serio me responde, “Sí, a la iglesia a la cual asistes. ¿Qué dicen todos ellos de la moral?”. Me quede un poco seria y me sentí bastante ofendida porque a esas alturas podía distinguir claramente su tono burlesco, por lo que le respondí con la verdad, “No asisto a ninguna iglesia, por lo tanto no se lo que me está preguntando y porque me lo está preguntando”.
Tan pronto le respondí, su expresión cambió y su lenguaje corporal se relajó, y me preguntó: “¿En verdad no asistes a ninguna iglesia? “ y nuevamente le respondí, “No”. “¡Pues bien por ti!” me respondió. “Los religiosos son todos unos ingenuos que creen en cosas que no existen, una persona que es religiosa acepta la moral por temor al castigo, no porque en realidad lo sea”, prosiguió diciendo, “Yo no se como pueden ser tan tontos de creer esas mentiras que les dicen en las iglesias” , me dijo.
Estoy de acuerdo que la decisión entre ser moral o no es un tema racional, no religioso. La diferencia entre el bien y el mal te lo da la razón, el intelecto, claro que una guía nunca viene mal. Dar a entender que la gran mayoría de personas religiosas son morales por miedo, es una cosa completamente absurda, como lo es el hecho de que sean unos tontos por creer en un ser superior. Durante siglos la iglesia manejó el miedo como una herramienta de manipulación. Y aún es una herramienta para manipular a los más pobres e ignorantes. Es más fácil decirles que si no se comportan se irán al infierno, que intentar que comprendan que los actos que cometen están mal, porque van en contra de la moral y atentan contra la misma civilización; por ejemplo, el incesto.
¿Desde cuando los ateos se están convirtiendo en fanáticos e intolerantes? Estoy tan acostumbrada a que sea al revés. Todos nos hemos topado alguna vez con un fanático religioso. Escuchar algún religioso decir que un ateo no tiene moral porque no es religioso, es algo más común y hasta causa gracia. Lo que me sorprendió es que los papeles se están invirtiendo. Los ateos se habían caracterizado hasta hace muy poco por ser personas racionales y tolerantes. Y ahora algunos están tan dogmáticos y fanáticos como el más fundamentalista de los religiosos.
¿Dónde queda la libertad de creer o no creer en lo que te da la gana? ¿Dónde queda el respeto al derecho individual?
Lo curioso es que no es el primer ateo que conozco que es así de intolerante. Tengo una amiga que desde que entra a un lugar lo primero que dice es su nombre, seguido de aclarar que es atea. En sus ataques a los religiosos es tan dura como un Templario en plena Cruzada.
La verdad no lo comprendo…
Debo de serles honesta, yo no soy una persona religiosa. Mi historia personal demasiado compleja y no me permite serlo. No creo en los dogmas ni en las imposiciones, no creo que en la próxima vida haya un cielo o un infierno. Para mi el cielo y el infierno se viven en esta vida, creo en la justicia poética(o Karma) o bien como dice el refrán “el que escupe al cielo en la cara le cae”. Sin embargo me considero una persona espiritual, creo en la gratitud y no le hago a otros lo que no quisiera que me hicieran a mi.
Por encontrarme en el limbo, “no soy de aquí ni soy de allá”, no soporto a los fanáticos, sobre todo en temas de creencias. Cuando esta persona me hizo la pregunta me sentí ofendida como si yo fuese una persona religiosa. ¿Qué tal si fuera religiosa y asistiera regularmente a una iglesia? ¿Es eso razón suficiente para ser insultada por un individuo que desde ese momento me demostró que de inteligente no tiene nada? De igual forma me ofendo cuando me toca el típico fanático religioso que dice que los ateos son todos unos inmorales. ¡No! Así como los ateos no son inmorales, los religiosos no son tontos. Es más, tontos e inmorales se encuentran en todos los grupos, hay ateos tontos y religiosos inmorales, así como hay religiosos tontos y ateos inmorales. Y lo que es peor, en ambos grupos hay quienes son ambos; tontos e inmorales.
Como ya lo mencioné, creo en la libertad individual y es una pena que algunos ateos se han convertido en aquello que tanto repudian, en los fanáticos e intolerantes que juzgan a los demás por sus creencias. Tus creencias no te hacen una mejor persona, son tus acciones las que lo hacen.
¡En pleno siglo XXI y seguimos con estas discusiones arcaicas!
“Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz” Benito Juárez – 15 de Julio de 1867

El mundo al revés


En el mundo al revés los terroristas son víctimas, los ladrones son héroes y la sociedad acepta el matrimonio de niñas de 10 años con hombres mayores.
Cuando mi hijo estaba más pequeño solía jugar el mundo al revés. La gran mayoría de fines de semana íbamos a la playa y durante el camino él se ponía a jugar el mundo al revés. Me decía cosas como: “En el mundo al revés, los perros vuelan”, “me gusta la sopa de zanahoria”, “mi gato me cuenta historias antes de dormir”, “voy a la escuela solo los sábados y los domingos” y así sucesivamente hasta llegar a nuestro destino. Siempre agradecí que la playa en Panamá quedara cerca de la ciudad. De otra manera, en mi mundo al revés hubiese deseado que los niños vinieran con un botón de “mute”.
Hoy día me pregunto, ¿Estaremos viviendo en el mundo al revés?
Les voy a dar tres ejemplos recientes para que reflexionemos y podamos responder a la interrogante: ¿Vivimos en el mundo al revés?
Que alguien me explique ¿cómo justificas haberte convertido en un asesino a sangre fría por haber sido un inmigrante oprimido? ¿Cuantos inmigrantes latinoamericanos no viven en completa opresión en los Estados Unidos? ¿Cuántos de ellos se han convertido terroristas internacionales?
Bajo la lógica de Chomsky, Hitler fue igualmente oprimido por los judíos. Específicamente hablemos de cuando Hitler en su juventud ansiaba convertirse en pintor y aplicó para ingresar a la Academia de Bellas Artes de Viena y fue rechazado en dos ocasiones (1907 y 1908), por “no estar capacitado para la pintura”. Hitler creía que había sido un profesor judío el que había rechazado su ingreso. Durante la ocupación alemana de Austria (1938 – 1845) la Academia de Bellas Artes fue obligada a reducir el número judíos que trabajaban para esa prestigiosa institución. Los directores de la Academia opusieron resistencia, pero fueron obligados de todas formas.
Para muchos esta historia marca el inicio del odio del joven Hitler hacía los judíos y lo que desembocaría en uno de los genocidios más terribles de la historia.
En el mundo al revés los asesinos terroristas y genocidas son unas pobres víctimas oprimidas por la sociedad.
  • Alfonso Portillo, expresidente de la República de Guatemala, confeso y convicto por el delito de conspiración para el lavado de dinero. Y no olvidemos su famosa frase, No maté a uno ¡sino a dos! Y si eso hice por mi familia ¿qué no haría por mi país?”. Con relación a las acusaciones en su contra por el delito de asesinato en Chilpancingo, México. Se ha convertido al día de hoy en una de las figuras decisivas en la contienda electoral del 2015.
¿Qué nos esta pasando? ¿Qué clase de sociedad es esta donde el delincuente se convierte en el héroe? Por favor, no quiero escuchar más críticas contra la corrupción del gobierno actual o de los pasados. Aquí por lo visto ser un ladrón esta permitido y hasta es aplaudido.
Sí ya se, en el mundo al revés el criminal se convierte en el mesías salvador.
  • En febrero fue el lanzamiento de la adaptación cinematográfica de el libro “Las Cincuenta sombras de Grey”. Las redes sociales fueron invadidas por ataques contra la película, desde cartas de una madre, un psicólogo, un rabino, un cura etc. Los argumentos iban desde los más pudorosos hasta aquellos que dicen que la cinta (y los libros) incitan al machismo, el abuso y la misoginia. Habrán sido ustedes testigos de que no había momento del día sin que alguien publicara en las redes sociales algo en contra de la mentada película y eso duró al menos tres semanas.
Las feministas y los puritanos se dieron gusto en atacar la cinta. Lo que a mi criterio solo generó más curiosidad por parte de los no se habían enterado que los libros existían y terminaron viendo una cinta que sin el apoyo de tanta publicidad (positiva o negativa, da igual), no hubiese estado dentro de sus preferencias.
Yo me pregunto, ¿dónde están los detractores de las Cincuenta sombras de Grey cuando salen noticias escalofriantes como las de los matrimonios en Guatemala de alrededor de cinco mil niñas entre 10 y 14 años? Me tiene sin cuidado la mujer mayor de edad que cuenta con dinero suficiente para ir al cine o la que decide libre y voluntariamente leer los libros de las Cincuenta sombras de Grey. Lo que me aterra es que niñas de 10 a 14 años sean obligadas a casarse y las redes sociales hacen total SILENCIO. Las “feminihistéricas” solo están presentes cuando las cosas son “cool” y suceden en los centros urbanos (mejor si es en Hollywood), pero se ausentan de las verdaderas necesidades. Ya quisiera ver la misma euforia de las detractoras del señor Grey gritando, haciendo foros, protestando y posteando las cartas de padres, madres, psicólogos y guías espirituales sobre la aberración que es el matrimonio infantil. ¡¿Qué nos pasa Guatemala?!
 En el mundo al revés es aceptable el matrimonio infantil pero el señor Grey (un personaje ficticio), se encuentra entre los criminales más buscados.


Respóndanme por favor, ¿Vivimos en el mundo al revés?

La hora nalga


La hora nalga es una hora de tiempo perdido en el trabajo sin hacer nada, pero es una hora remunerada.
Me atrevería a afirmar que una gran mayoría de personas hemos experimentado una hora nalga.
Les pongo un ejemplo, son las tres de la tarde y ya terminamos todo lo que había que hacer por el día, sin embargo no podemos irnos hasta que sea la hora de salida que es a las cinco. Durante esas dos horas nos quedamos sentados en nuestro puesto de trabajo haciendo horas nalga. La mayoría de personas ocupa esta hora nalga navegando las redes sociales, hablando y chateando por teléfono o bien ocupándose de asuntos personales.
Hace 30 años, la hora nalga era mucho menos común. La tecnología no había avanzado y había mucho más trabajo que hacer, la mecanografía, la correspondencia, los libros de contabilidad, las actas de las empresas, los documentos de investigación, los inventarios e inclusive, el monitoreo de medios, eran un trabajo básicamente manual. Por supuesto que se ayudaban de máquinas de escribir, sumadoras, papel pasante, máquinas de esténcil etc., pero no habían computadoras personales y no existían los programas de oficina que nos facilitan diariamente la vida. Las empresas no contaban con internet y mucho menos con la maravillosa “nube” o Google Drive. Eso hacía que necesitáramos mucho más tiempo y horas de trabajo. Hoy en día y gracias a la tecnología, el trabajo se ha simplificado y acortado.
Por esta razón, quedan más espacios libres durante el día. Sin embargo, ni los jefes ni los empleados son capaces de hacer algo al respecto. La gran mayoría nos limitamos a cumplir con el horario laboral establecido y llenarlo con horas nalga.
Esta comprobado que el período de atención continua del cerebro humano es de aproximadamente 90 minutos, luego de ese período el cerebro necesita una pausa. Es irreal pensar que alguien pasará 8 horas consecutivas 100% concentrado en su trabajo, sin buscar algún tipo de distracción. La distracción se hará aún mayor, si la empresa carece de organización.
La legislación guatemalteca establece una jornada laboral que no puede exceder de ocho horas diarias, ni de un total de cuarenta y ocho horas semanales. La misma se creó con el ánimo de proteger al trabajador para que no trabaje más de ocho horas diarias. En ningún lugar dice que debe de ser de ocho horas diarias, pero es la costumbre. La legislación laboral guatemalteca necesita una reforma urgente en el tema del trabajo por tiempo parcial para poder incorporar al mercado laboral a personas que por razones personales o de estudio no pueden cumplir con una jornada completa de 8 horas, que también serviría para modernizar a la empresa y eliminar las horas nalga.
Las horas nalgas son más frecuentes en aquellas empresas que tienen poca organización, donde los jefes están siempre ausentes o no tienen ningún tipo de control sobre sus empleados. Para obtener una hora nalga necesitas mezclar una hora de tiempo muerto mas un jefe mediocre”.
Si implementamos un trabajo con base a objetivos y productividad, las horas nalgas se reducen significativamente y el desempeño aumenta. Sin embargo para eso, la empresa debe modernizarse.
Empresas como Google, Yahoo, Netflix, y Virgin, por mencionar las más conocidas ya han dado un paso hacia la modernidad. Los empleados disponen de mucho más tiempo libre para tomar una siesta, leer, hacer deporte, asistir a citas, médicas, hacer trámites o simplemente pasar más tiempo con sus seres queridos o sus mascotas; inclusive cuentan con vacaciones ilimitadas. Dentro de las oficinas de trabajo han hecho cambios estructurales y se ha implementado otra cultura laboral: una cultura laboral con base en la productividad y no al tiempo. De esta forma también premiamos la eficacia del trabajador, si este ya cumplió sus objetivos y sus metas no tiene porque permanecer sentado en una silla haciendo horas nalgas innecesarias.
Conozco de algunas empresas en Latinoamérica que han comenzado a instalar gimnasios para sus empleados y se de otras más progresistas que están dándole a sus empleados un día a la semana para que trabajen desde casa por medio tiempo y tengan la tarde libre. En otras, los jefes han establecido horas durante la semana donde le dan flexibilidad a sus empleados para tomar cursos por internet, o pueden tomar capacitaciones promovidas por la misma empresa.
Aceptar estos cambios y sobre todo reconocer que las horas nalga existen no es tarea fácil. Estoy segura de que la mayoría de jefes y empresarios que lean este artículo se sentirán molestos por el mismo. Sin embargo, negar la existencia de las horas nalga es el primer error. ¡Acéptenlo, son parte de la empresa moderna! Como ya lo mencioné anteriormente, la legislación laboral no beneficia a nadie, si un jefe decide comenzar a darle una tarde libre a sus empleados y más adelante decide no hacerlo más, la legislación laboral lo puede obligar a continuar haciéndolo porque se tomaría como un beneficio adquirido y a él no le conviene, por lo tanto prefiere no implementarlo y continuar pagando las horas nalga que no benefician a nadie, es más, desmotivan al trabajador eficiente.
En la mayoría de las empresas de nuestro país los horarios son rigurosos. Si llegas 15 minutos tarde, no falta quien te vea llegar con cara de odio y luego le va con el chisme al jefe. Por supuesto que poco les importa si te quedas hasta las ocho de la noche trabajando, que no tomes tu hora de almuerzo o que tu jefe te haya hecho trabajar durante el fin de semana. Para ellos el estricto cumplimiento del horario es más importante que ser productivo y cumplir con tus obligaciones. No importa si durante tus ocho horas te pasaste metido en Facebook siguiendo con morbo las publicaciones de tus amigos. Lo importante es que llegaste puntual y te fuiste puntual. ¡Que mediocridad!
El ambiente laboral está tan corrompido que ni siquiera es permitido que saques un libro y te pongas a leer, eso envía el mensaje de que eres un perezoso y no tienes nada más que hacer.
Hay actividades laborales que por su propia naturaleza no las podemos cambiar. Un ejemplo es el de el agente de seguridad. Sin embargo tener a alguien parado en la puerta no garantiza la seguridad, la seguridad es integral y conlleva otros factores. El comercio, por ejemplo, es una de las actividades más sacrificadas en cuanto a horarios. Aunque no llegue ningún cliente, debes permanecer ahí. Los empleados de los restaurantes, servicios médicos y hospitalarios son casos similares.
Otro fenómeno interesante que se adapta a la empresa moderna es el de las oficinas virtuales. Todos los empleados trabajan desde su casa, hacen conferencias por internet para darle seguimiento y pueden alquilar oficinas virtuales si necesitan tener reuniones con clientes.
Hay también una nueva oferta y demanda laboral que es la de las asistentes virtuales, que son personas que contratas por internet para realizar tareas específicas. Esto ha sido una fuente de trabajo importante sobre todo para mujeres que por razones personales han optado por dejar de trabajar para pasar más tiempo con sus hijos, pero que están capacitadas.
La tecnología es una herramienta que bien utilizada nos puede generar una calidad de vida superior. Sin embargo, mientras la legislación laboral no cambie y las horas nalga continúen siendo un tabú. Y tanto jefes como empleados no comprendamos que el mundo de hace 50 años ya no es el mismo que es hoy, ¡se modernizó! Y que el trabajo también debe de modernizarse; las empresas seguirán pagando horas nalga y los empleados seguirán cobrándolas .
¡Gracias por leer y comentar! Estoy segura que sus experiencias personales serán muy enriquecedoras para la discusión de este tema.

Gracias a Guillermo Durán por la fantástica ilustración. Si desean conocer más sobre su trabajo lo pueden seguir en su página de Facebook.